Friday, October 20, 2006

Hermann Goering, Militar y político alemán.


(Rosenheim, Alemania, 1893-Nuremberg, id, 1946) Militar y político alemán. Piloto durante la Primera Guerra Mundial, se anotó 22 victorias en combate y llegó a asumir el mando de la escuadrilla de Von Richthofen cuando éste cayó derribado. En la posguerra se afilió pronto al partido nazi, del que se convirtió en una de sus figuras más destacadas. Tuvo una señalada actuación en el fracasado putsch de Munich (1923), en el cual resultó herido y huyó a Suecia. Diputado en 1928 y presidente del Reichstag en 1932, un año más tarde, con el acceso de los nazis al poder, Hitler lo nombró jefe del gobierno de Prusia y ministro de aviación, arma que transformó en una fuerza de combate formidable. Fundó la policía prusiana, la Gestapo, aunque el mando recayó luego en Himmler. A partir de 1936 coordinó las actividades de los ministerios relacionados con la economía. Concibió un plan para la producción de material de guerra, proyecto que chocó con los intereses de otros jerarcas nazis, pese a lo cual logró amasar una inmensa fortuna. El estallido de la Segunda Guerra Mundial y los éxitos iniciales de la fuerza aérea, la Luftwaffe, le hicieron ganar mucha popularidad, que se desvaneció poco a poco a raíz de las primeras derrotas alemanas y la clara incapacidad de la aviación de detener la ofensiva aérea aliada sobre Alemania. Mariscal de campo, presidente del Consejo de Economía de Guerra, mariscal del Reich (1940) y presidente del Consejo de Guerra, estuvo considerado como el lugarteniente del Führer (quien, sin embargo, antes de suicidarse traspasó la jefatura del Estado al almirante Doenitz). Detenido por el ejército estadounidense en mayo de 1945, fue juzgado y condenado a muerte por crímenes de guerra en los juicios de Nuremberg. Horas antes de la ejecución se envenenó con cianuro.

Thursday, October 12, 2006

La figura del "playboy" Porfirio Rubirosa.


Mi favorito entre los grandes.......... No creo que nazca alguien capaz de hacer lo este Señor hizo. Visit: http://www.rubirosaonline.com


Este es un articulo de un diario de España.

La figura del "carismático, pendenciero y vividor" dominicano Porfirio Rubirosa es rescatada por el escritor Jaime Royo-Villanova en "El último playboy", una biografía novelada que repasa sus vivencias en el París de los años 20 y sus amores con actrices como Ava Gardner o Veronica Lake.

Cautivado por la excepcional personalidad de Rubirosa, el escritor español, de 35 años, se decanta en esta obra por el género de la novela, ya que considera que es la "mejor puerta" para el entretenimiento que, además, permite "retratar a un hombre, pero también a toda una época".

Buscavidas en las callejuelas de Santo Domingo y París, Porfirio Rubirosa llegó a situarse en lo más alto de la "jet set" internacional gracias a sus dotes de seductor.

"Sabía combinar perfectamente su faceta de pillo, de chico de la calle, con el manejo de los códigos de la alta sociedad", dijo Royo-Villanova en entrevista con EFE.

Boxeador, piloto de aviones, corredor de Fórmula 1, jugador de polo o buscador de tesoros, Rubirosa -que conoció su años dorados en los 50- mantuvo su código moral hasta la muerte.

Porque, como explicó el escritor, pese a que "se amó a sí mismo por encima de todo", consideraba la amistad como algo sagrado y siempre se mostró tal cual era, sin engañar a nadie.

"Aunque fue un canalla, siempre trató a las mujeres como si fueran las únicas del mundo", afirmó Royo-Villanova, para añadir que una muestra de su "carisma y modales" es que "ninguna de las mujeres con las que tuvo relación habló jamás mal de él".

Amante de Ava Gardner, Jane Mansfield o Verónica Lake, y casado en cinco ocasiones, Rubirosa concebía el amor como "una cuestión de instantes" y el sexo, como una competición, en la que su disfrute se basaba en cuanto hiciera gozar a la mujer, indicó el autor.

Poseedor de la elegancia y el saber hacer del diplomático, Rubirosa se ganó su fama de "playboy" por sus constantes conquistas amorosas.

De las cualidades que más sorprendieron al escritor al ahondar en el personaje fue su "amor por la vida" y su "caballerosidad medieval", que junto al conocimiento de idiomas y al dominio de los protocolos sociales, consideraba fundamentales.

El escritor y periodista señaló que, aunque intenta ser imparcial en la descripción del "playboy" dominicano, ya que "sus defectos saltan a la luz", busca que el lector se enamore y perdone al personaje.

Para Jaime Royo-Villanova, el dominicano Porfirio Rubirosa fue el "único playboy auténtico", mientras que los que ahora aparecen en televisión son "meros buscavidas".

Monday, October 09, 2006

Biografía de Giovanni Falcone.


“Un hombre hace aquello que es su deber hacer, cualesquiera sean las consecuencias personales, cualesquiera sean los obstáculos, los peligros o las presiones. Esta es la base de toda moralidad humana”

(Palabras de J. F. Kennedy que a Giovanni Falcone le gustaba citar a menudo)


Nacido en Palermo (vía Castrofilippo) el 20 de mayo de 1939, hijo de Arturo, director del Laboratorio químico provincial, y de Luisa Bentivegna, Giovanni Falcone se graduó en Derecho en la Universidad de Palermo en el año 1961, sustentando con éxito una tesis sobre “La Instrucción probatoria en el derecho Administrativo”. Había sido antes, en 1954, alumno del Liceo Clásico “Umberto"; y, por consiguiente, había completado una breve experiencia en la Academia Naval de Livorno.

Después del concurso para ingresar a la magistratura, en 1964, fue juez de paz en Lentini para transferirse rápidamente como procurador sustituto a Trapani, donde permaneció por cerca de doce años. Es esta sede que fue madurando progresivamente su inclinación y disposición hacia el sector penal: como el mismo dijo, “era la valoración objetiva de los hechos lo que me fascinaba”, en contraste con ciertos mecanismos “farragosos y bizantinos” particularmente acentuados en el campo civilístico.

En Palermo, al día siguiente del trágico atentado al juez Cesare Terranova (25 de setiembre de 1979), comenzó a trabajar en el Despacho de Instrucción. El consejero instructor Rocco Chinnici le confió en Mayo de 1980 la investigación contra Rosario Spatola, es decir, un proceso que comprendía también a la criminalidad estadounidense, y que, por otro lado, el procurador Gaetano Costa- muerto luego en el junio siguiente- había visto obstaculizado por algunos sustitutos, al momento de la firma de una larga serie de ordenes de captura. Verdaderamente en esta primera experiencia él advirtió como en la persecución de los delitos y actividades mafiosas se necesitaba poner en marcha investigaciones patrimoniales y bancarias (también al otro lado del océano), y como, sobre todo se necesitaba la reconstrucción de un cuadro complejo, de una visión orgánica de las conexiones, cuya ausencia en el pasado había provocado la “ráfaga de absoluciones”.

El 29 de julio de 1983 el consejero Chinnici fue muerto con su escolta en la vía Pipitone Federico; lo sustituyó Antonio Caponneto, el cual retoma el intento de asegurar a los investigadores las condiciones más favorables en las indagaciones sobre los delitos de la mafia. Se constituyó entonces, por las necesidades internas a estas investigaciones el así llamado “pool antimafia”, sobre el modelo de los equipos creados en el decenio precedente frente al fenómeno del terrorismo político. Desl grupo formaba parte, además del mismo Falcone, y los jueces Di Llello y Guarnotta, también Paolo Borsellino, que había conducido la investigación, en 1980, del capitán de Carabinieri Emanuele Basile.

Se puede considerar un vuelco, para el conocimiento no solo de determinados hechos de la mafia, sino especialmente de la estructura de la organización Cosa Nostra, el interrogatorio iniciado en Roma en julio de 1984 in presencia del procurador sustituto Vincenzo Geraci y de Gianni De Gennaro, del Núcleo operativo del “Criminalpol”, al “arrepentido”Tommaso Buscetta.

Los funcionarios de policía Giuseppe Montana y Ninni Cassará, estrechos colaboradores de Falcones y Borsellino, fueron asesinados en el verano de 1985. Fue entonces que se comenzó a temer por la seguridad también de los dos magistrados. Los cuales fueron convencidos, por motivos de seguridad, a vivir por algún tiempo con sus familias en la cárcel de Asinara.

Se logró así - a través de estas vicisitudes dramáticas- la sentencia de condena a la Cosa Nostra en el primer maxiproceso, emitida el 16 de diciembre de 1987 por el Tribunal Penal di Palermo, presidida por Alfonso Giordano, después de 22 meses de audiencias y más de treinta días de reuniones in cámara de consejo. La ordenanza de reenvío a juicio para los 475 imputados había sido depositada por el Despacho de Instrucción a inicios de noviembre dos años antes.

Los acontecimientos sucesivos pusieron en evidencia el sentido negativo de ese éxito. En enero, el Consejo Superior de la Magistratura prefirió nombrar jefe del Despacho de Instrucción, en lugar de Caponneto que había renunciado al encargo, al consejero Antonio Meli. El cual concentró en sí todas las investigaciones. Sobrevino luego un nuevo episodio que tuvo gravísimas consecuencias sobre todas las investigaciones antimafia. Después de la confesión del “arrepentido” catanese Antonio Calderone, que había desencadenado una larga serie de arrestos (comúnmente conocidos como “blitz de las Madonie”), el magistrado investigador de Termini Imerese se consideró incompetente, y envió los actuados al Despacho de Instrucción palermitano. Sin embargo, Antonio Meli, en contra de la opinión de los jueces del pool reenvío la causa a Termini, por cuanto los delitos habrían sido cometidos en esa jurisdicción. La Corte de Casación, a fines del año 1988, ratificó la opinión del Consejero Instructor, negando la estructura unitaria y vertical de las organizaciones criminales, y afirmando que estas, consideradas en toda su complejidad, están dotadas de una amplia esfera de decisión, operan en ámbitos territoriales diversos y tienen preponderante diversificación subjetiva”. Esta decisión establecía jurídicamente el quiebre de las investigaciones, que la experiencia de Palermo había considerado superada. El 30 de julio Falcone solicita ser trasladado a otro Despacho. En otoño Meli lo acusa de haber favorecido de algún modo a los caballeros del lavoro de Catania Carmelo Costanzo, y por consiguiente disuelve el pool, como Borsellino había previsto a fines del verano en una intervención pública censurada por el Consejo Superior. Los jueces Di Lello y Conte renunciaron en protesta.

Sobre toda esta situación, en junio de 1992, durante un debate promovido en Palermo por la revista “Micromega”, Borsellino recordó: “La maldad del Consejero Instructor Meli, la intervención nefasta de la Corte de Casación comenzaron entonces y continúan hasta hoy, pero no han impedido a Falcone continuar laborando con empeño”. No obstante similares situaciones, efectivamente, siempre en el curso del año 1988, Falcone había realizado una importante operación en colaboración Rudolph Giuliani, fiscal de distrito de Nueva York, denominada “Iron Tower”: gracias a la cual fueron golpeadas las familias Ganbino e Inzerillo, cómplices en el tráfico de heroína.

El 20 de junio de 1989 se verificó el fallido y oscuro atentado de la Addaura cerca de Mondello; a propósito del cual Falcone afirmó: “Nos encontramos frente a mentes refinadas que intentan orientar ciertas acciones de la mafia. Existen fuertes puntos de unión entre los vértices de la Cosa Nostra y centros ocultos de poder que tienen otros intereses. Tengo la impresión que es este el escenario más plausibles si se quieren comprender las verdaderas razones que han empujado a alguno a asesinarme”. Siguió de inmediato el episodio desconcertante del llamado “Cuervo”, es decir, de algunas letras anónimas dirigidas a acusar envidiosamente al mismo Falcone y a otros. Las investigaciones correspondientes fueron realizadas también por el Alto Comisario para la lucha contra la Mafia, dirigido por el prefecto D. Sica.

Una semana después del atentado el Consejo Superior decidió el nombramiento de Falcone como procurador adjunto a cargo de la Procuraduría de la República de Palermo. En enero de 1990 coordinó una investigación que llevó al arresto de 14 traficantes colombianos y sicilianos, investigación que había tomado impulso por las confesiones del arrepentido Joe Cuffaro, el cual había revelado que el mercante Big John, embarcación de bandera chilena, había descargado, en enero de 1988, 596 kilos de cocaína a lo largo de las costas de Castellammare del Golfo.

En el curso del año se realiza el “choque” con Leoluca Orlando, originado por la acusación por calumnia en los careos con el arrepentido Pellegriti, el cual dirigía acusaciones al parlamentario europeo Salvo Lima.

La polémica prosiguió con el bien conocido argumento de las “cartas en los cajones”: que Falcone cree fruto de puro y simple “cinismo político.

En las elecciones de 1990 de los miembros del Consejo Superior de la Magistratura, Falcone fue candidato por las listas “Movimiento por la Justicia” y “Propuesta 88” (unidas en dicha circunstancia), sin embargo el éxito no lo acompañó.

Entretanto, se hicieron más ásperos los discensos con el entonces procurador P. Giammanco, sea sobre el plano valorativo, sea sobre el ético, en la conducción de las investigaciones, él acepta la invitación del Vicepresidente del Consejo de Ministros, C. Martelli, que había asumido en el ínterin el Ministerio de Justicia, para dirigir los asuntos penales del ministerio, asumiendo la obligación de coordinar una vasta materia, para las propuestas de reformas legislativas en materia de colaboración internacional. Se abría así un periodo- de marzo de 1991 hasta su muerte- caracterizado por una actividad intensa, dirigida a volver más eficaces las acciones de la magistratura en la lucha contra el crimen. Falcone se empeñó en concluir todo lo que consideraba condiciones para la renovación: la racionalización de las relaciones entre el ministerio público y la policía judicial, y la coordinación entre las varias procuradurías. En lo que se refiere a este último asunto, descartada la hipótesis inicial de confiar la delicada tarea a las procuradorías generales, la creación de procuradorías distritales, teniendo como jefes a los procuradores de la república, parecía la solución más idónea. Sin embargo, se requería además una instancia de coordinación nacional. Por tanto fue creada con tal fin, en noviembre de 1991, la Dirección Nacional Antimafia. Falcone se detuvo, en el curso de una exposición en el Palazzo dei Marescialli el 22 de marzo de 1992 en las funciones de este organismo: “Creo – declaró en dichas circuntancias, según lo recoge el semanario “L’ Espresso” (7 de junio de 1992)- que el procurador nacional antimafia tiene la tarea principal del volver efectiva la coordinación de las investigaciones, garantizar el buen funcionamiento de la policía judicial y de asegurar el cumplimiento y la oportunidad de las investigaciones. Considero que este debería ser el organismo de soporte y sostén para la actividad investigadora que es desarrollada exclusivamente por las procuradorías distritales antimafia”

Su candidatura a estas labores, sin embargo, fue obstaculizada en el seno del Consejo Superior de la Magistratura, cuyo pleno aun no había asumido una decisión definitiva cuando sobrevino el atentado di Capaci el 23 de mayo. Entretanto, es bueno recordarlo, una sentencia de la primera sala penal de la Corte Suprema de Casación el 30 de enero de 1992, bajo la presidencia de Arnaldo Valente había reconocido la estructura vertical de la Cosa Nostra y, en consecuencia, la responsabilidad de los componentes de la cúpula por los delitos cometidos por los asociados a ella, que derivaran de una decisión del vértice.

Por consiguiente el asesinato de Falcone el 23 de mayo de 1992 buscaba frustrar la revitalización de la lucha antimafia. Murieron junto a él su esposa, Francesca Morvilio, y sus agentes de protección Rocco Di Cillo, Vito Schifani y Antonio Montinaro. A las condenas al asesinatose unió, el 4 de junio el Senado de los Estados Unidos, dirigida a reforzar al grupo de trabajo ítalo americano del cual Falcone formaba parte.

Wednesday, August 09, 2006

Pablo E. Escobar Gaviria.Jefe del cartel de Medellín.

Pablo E. Escobar Gaviria.Jefe del cartel de Medellín.
Cuando Los Pepes aparecieron a la luz pública en 1993 Clinton acababa de acceder a la Presidencia.

Vínculos norteamericanosSecretos militares sobre la muerte de Pablo EscobarDespués de dos años de investigación, que lo llevaron a visitar varias veces a Colombia, el periodista estrella de la investigación Mark Bowden, del diario The Philadelphia Inquirer, escribió Killing Pablo, un libro en el que revela cómo el gobierno de Estados Unidos lanzó una gran ofensiva para lograr la muerte de Pablo Escobar.
En una acción sin precedentes intervinieron en la campaña unidades del Ejército y la Marina, la CIA, la DEA, el FBI y la Agencia de Seguridad Nacional. El trabajo revela que muchos de esos agentes secretos sabían del apoyo del grupo de Los Pepes a las autoridades colombianas en la búsqueda de Escobar. La unidad antiterrorista ultrasecreta Delta Force, del Ejército de los Estados Unidos, en conjunto con el grupo Navy Seal de la Marina y un escuadrón clandestino de vigilancia electrónica del ejército norteamericano detectaron los movimientos de Escobar y de sus socios y ayudaron a planear redadas que realizó una unidad especial de la Policía colombiana denominada Bloque de Búsqueda. El ex embajador norteamericano en Colombia dirigió las acciones de su país con el apoyo de agentes de la CIA, el FBI, la DEA y la Agencia Nacional de Seguridad. La participación norteamericana en la cacería contra Escobar comenzó en 1989 cuando el presidente Bush autorizó un esfuerzo militar secreto para ayudarle a Colombia a localizar a los jefes del cartel de la cocaína de Medellín. El nombre en clave de la operación era Heavy Shadow (Sombra Pesada). Centra Spike, una unidad ultrasecreta especializada en la detección de personas mediante el rastreo de las comunicaciones telefónicas y radiales, fue enviada secretamente a Colombia en agosto de ese año.Participantes en el proceso dijeron que las contribuciones secretas de los Estados Unidos totalizaron cientos de millones de dólares en equipos, personal y efectivo. En ese momento, con todas estas entidades reunidas bajo el mando del embajador Morris D. Busby y el jefe de estación Bill Wagner, Bogotá se convirtió en la estación de la CIA más grande del mundo. Un piloto colombiano, que también había sido narcotraficante, quien pidió ser solamente identificado como Rubin, dijo que estuvo vinculado con el escuadrón de la muerte para asesinar a Escobar pero negó haber sido un miembro del mismo. Las inquietudes acerca de potenciales violaciones a la directiva impulsaron al teniente general Jack Sheehan, de las oficinas del Comando Conjunto, a recomendar el retiro de todas las fuerzas norteamericanas en Colombia en noviembre de 1993, pocas semanas antes de que fuera muerto Escobar. En esa época Sheehan era el encargado de todas las operaciones militares norteamericanas en el mundo. Sheehan dijo que había efectuado la recomendación luego de que dos analistas de la CIA le informaran en el Pentágono acerca de sospechas de vinculaciones entre el Bloque de Búsqueda, Los Pepes y las fuerzas norteamericanas en Colombia. Cuando Los Pepes aparecieron a la luz pública en 1993 Clinton acababa de acceder a la Presidencia. No existe ninguna indicación de que las sospechas de la participación norteamericana con Los Pepes haya llegado a sus oídos. La muerte de Escobar marcó el fin de la disputa acerca de los vínculos con civiles armados.“Ocurrieron muchas cosas de las cuales nadie jamás va a hablar, dijo Busby. Nadie ha hablado en realidad mucho acerca de esto. Yo diré que en el curso de mi larga experiencia nunca había visto tantas agencias diferentes de los Estados Unidos, tanto militares como civiles, trabajando conjuntamente con tanto profesionalismo y eficiencia. Realmente estoy muy orgulloso de ello, y déjeme decirle que por esa época no me hubiera gustado para nada estar en los zapatos de Pablo Escobar”.


La canción ¡Me matan Limón! hace referencia en su letra a El Limón, guardaespaldas y mano derecha de Pablo Escobar Gaviria, mucho más que el Jefe del Cartel de Cali, considerando por la mayoría del pueblo colombiano como un líder, que al morir se transformó en leyenda.El Limón adquiere enorme significación en la historia porque fué el único de los seguidores de Pablo Escobar, que permaneció fiel a su lado, cuando todos se aliaban con el Bloque, la CIA estadounidense y el gobierno colombiano, para asesinar al peso pesado del narcotráfico, idolatrado, defendido y varias veces ocultado por el mismo pueblo.Les acercamos la historia con más detalles para que conozcan parte de la fuente de inspiración del Indio para el octavo tema de LUZBELITO.
EXTRACTO DE "LA PARÁBOLA DE PABLO"
Doña Hermilda mira esta vastedad, mar de muertos extendido a sus pies, pero su corazón de madre sólo ve la tumba de su hijo. Y se duele de lo que llama su sacrificio y de quienes lo traicionaron: "Quienes no vienen son los torcidos, los que le dieron la espalda -dice- los que pasaron por Nápoles, su hacienda, a ofrecer y pedir. Políticos, empresarios, ex presidentes, artistas, periodistas, reinas, divas, a quienes él les mandaba el avión o el helicóptero a Bogotá, les prestaba dinero y les hacía todo tipo de favores".
Pablo no está solo en este barrio de los acostados [entiéndase Cementerio], lo rodean sus amigos y sus enemigos, vea le muestro -me ofrece Arcángel-. A su lado está Álvaro de Jesús Agudelo, el Limón, el guardaespaldas que lo acompañaba el día de su muerte".
¿Que cómo fue ese día? El coronel Aguilar, del Cuerpo Elite de la Policía, lo cuenta: Pablo conversa por teléfono con su hijo Juan Pablo y confunde los estruendos en la puerta con los ruidos de una construcción vecina. Los hombres de la Policía entran preparados para disparar, pero la primera planta de la casa está vacía. Pablo deja el teléfono y busca la ventana por donde ha salido el Limón y lo sigue por el techo. Vuelve su mirada y ve a un policía en la ventana, le dispara con una pistola automática. Los policías que cubren la parte trasera de la casa les disparan con fusiles. El Limón cae sobre la acera y Pablo sobre el caballete del tejado. El oficial al mando grita: «¡Viva Colombia!». Lo agarra de la camiseta azul, esboza una leve sonrisa y posa con su presa para la cámara. Los mandos dan el reporte al ministro de Defensa y al presidente de la República. Dudan, temen una nueva salida en falso. Esperan ansiosos y lo anuncian al país.
Al Osito, el hermano mayor de Pablo, siempre lo ha irritado que los tombos -como llaman a los policías- digan que fueron ellos quienes mataron a Pablo. "Mentiras -asegura-. Mi hermano se suicidó, siempre tuvo claro que vivo no se dejaría atrapar porque sólo lo esperaba la muerte o la extradición, por eso se anticipó, para no darles gusto a sus enemigos se disparó con su pistola detrás de la oreja".

LA HISTORIA
En la guerra contra Pablo Escobar, todo valía, incluso las alianzas con sus enemigos. Durante años, los organismos antinarcóticos de Colombia e indirectamente de Estados Unidos, dependieron en buena parte de la información que les daban del mismísimo Cártel de Cali y de Los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar). Pero ésa era una realidad incómoda para aceptar.
El jefe del Cártel de Cali, Miguel Rodríguez Orejuela, explicó en sus propias palabras lo que oficialmente ninguno de los gobiernos beneficiados había querido admitir. Rodríguez, declaró a la Fiscalía General de Colombia que en la búsqueda de Pablo Escobar "las altas autoridades siempre estuvieron enteradas de que éramos nosotros los que poníamos en conocimiento y a su servicio toda esta valiosa información, así como en algunas oportunidades algunos informantes que fueron utilizados por ellos".
Al hablar de altas autoridades, explicó Rodríguez, se debía entender los presidentes de la República Virgilio Barco (1986-1990) y César Gaviria (1990-1994). Desde ese día, el gobierno abrió sus radios a la frecuencias del Cartel y los miembros de esa organización recibieron una clave secreta para ser reconocidos en las comunicaciones... se llamarían Los Canarios.



Aquel jueves 2 de diciembre de 1993, Pablo Escobar Gaviria se despertó, como solía, un poco antes del mediodía. Comió un plato de espaguetis y echó su grueso cuerpo de nuevo en la cama; pero esta vez con el teléfono inalámbrico. Siempre había sido un hombre pesado, pero en su vida de prófugo había aumentado unos diez kilos, y todos en la zona abdominal.
Lo cierto es que "fugitivo" no describe la vida de Pablo con precisión. La mayor parte del día la pasaba tirado en la cama, comiendo, durmiendo y hablando por teléfono. Contrataba a prostitutas, la mayoría adolescentes, para matar el tiempo. No se podía comparar con las espléndidas orgías que montara en el pasado, pero su dinero y su notoriedad todavía le permitían ciertos lujos.
Siempre estaba solo, las únicas personas que estaban con él eran su mano derecha y guardaespaldas Limón, su mensajero Jaime Rúa y su cocinera Luz Mila.
Ese día Pablo Escobar trató de comunicarse con su familia por teléfono varias veces sin éxito, los operadores de las centrales telefónicas estaban advertidos de esta posibilidad y cada llamada era interceptada por miembros de Seguridad que estaban rastreando las señales. Cuando Pablo logra comunicarse con su hijo Juan Pablo, haciéndose pasar por periodista, los puestos de rastreo fijos de Centra Spike y el Bloque de Búsqueda habían localizado la señal, triangulado sus lecturas y calculado que provenían de Los Olivos, un pequeño barrio de casas de dos plantas y tejas en hileras de Tequendama.
Ni bien localizaron la procedencia de la señal, "Hugo" (un agente de seguridad que durante años siguió a Escobar) y su compañero se dirigieron al barrio y se apostaron frente a la hilera de casas de dos plantas. Nadie podía saber en cuál se encontraba Pablo. Varias veces subieron y bajaron por la calle. "Hugo" comenzó a observar las casas detenidamente, una por una.
Y entonces lo vio. Era un hombre gordo, de pelo negro largo ondulado y barba, asomado a la ventana de la segunda planta. Sólo había visto a Pablo en fotos y, salvo el bigote, siempre había estado bien afeitado, pero la policía sabía que se había dejado crecer la barba, y además el tipo estaba hablando por teléfono contemplando desde arriba el tráfico de la calle. El hombre se metió rápidamente en la casa.
Años de lucha, cientos de vidas perdidas, miles de redadas inútiles, incontables millones de dólares, de pistas falsas y de horas y hombres, todas las meteduras de pata, los fallos, las falsas alarmas... y allí estaba. Por fin.
Un solo hombre en un país de treinta y cinco millones de habitantes, una tarea literalmente más difícil que la de encontrar la aguja en el pajar.

Hugo había encontrado a ese hombre rico, despiadado y disciplinado, que por sí solo había tenido en su puño al submundo criminal de su país y de buena parte del planeta, durante casi dos décadas; un hombre que en aquella urbe de millones era adorado como una leyenda. Hugo le indicó al resto de los agentes cuál era la casa.
Hugo sabía bien que solamente él y otro vehículo estaban en posición. Estaba seguro de que Pablo los había visto y que sus pistoleros no tardarían en llegar. Los dos compañeros de Hugo saltaron del coche y se colocaron a ambos lados de la puerta principal. Hugo entró por el callejón, contando las casas dio con la parte trasera de la de Pablo. Muertos de miedo pero con las armas cargadas, esperaron. Fueron unos diez minutos.
La puerta principal era pesada, de hierro. Fueron necesarios varios golpes para derribar la puerta que los separaba de Pablo. Los hombres de seguridad entraron corriendo en la casa. De inmediato comenzaron a sonar los disparos. Limón saltó desde la ventana de atrás al tejado apenas el equipo de asalto hubo irrumpido por el frente. Limón saltó, cayó sobre las tejas y comenzó a correr, los hombres del Bloque de Búsqueda desplegados en el callejón detrás de la casa abrieron fuego.
Docenas de hombres con armas automáticas se habían apostado a todo lo largo de la calle, algunos de ellos de pie encima de sus vehículos para mejorar su posición de fuego. Un francotirador incluso había trepado al tejado de la casa contigua. Fue así que Limón recibió varios impactos mientras corría, y su propia inercia, unida a la de los disparos, hizo que cayera del tejado al césped.
El segundo en salir fue Pablo. Tras ver lo que le había sucedido a Limón, se mantuvo junto a uno de los muros, el cual le ofrecía algo de protección. El agente apostado en la casa de al lado no tenía el campo libre como para disparar, así que hubo una pausa en el tiroteo mientras Pablo se deslizaba hacia el callejón con la espalda pegada al muro. Ninguno de los policías en la calle podía verlo, pero al llegar al final del muro, Pablo vio su oportunidad y se dirigió hacia la cima del tejado, para saltar y refugiarse del otro lado.
La andanada de disparos fue atronadora, y antes de llegar a la cima, Pablo cayó tendido boca abajo, desplazando varias tejas. Pero los disparos continuaban... los innumerables proyectiles que entraban por la ventana taladraban las paredes y el techo. En la calle y el callejón posterior todo el mundo estaba disparando hasta vaciar los cargadores. A los hombres del Bloque de Búsqueda les llevó varios minutos darse cuenta de que ellos eran los únicos que estaban disparando, y finalmente los disparos cesaron.
El francotirador del tejado gritó: "¡Es Pablo!" y los hombres subieron a ver. El mayor Aguilar levantó el cadáver por el hombro y lo dio vuelta. La cara ancha y barbuda estaba hinchada, salpicada de sangre. Aguilar tomó la radio y habló directamente con el coronel Martínez, con tanto entusiasmo que hasta los efectivos que llenaban la calle lo pudieron oír: -¡Viva Colombia! ¡Hemos matado a Pablo Escobar!


Sin embargo, los rumores que se filtraron del procedimiento indican que cuando Escobar escapaba por los techos huyendo del Bloque, una bala le dio en un brazo y cayó herido en el techo. Cuando Pablo yacía herido en el tejado, uno de los agentes del Bloque lo ejecutó. "Había tanta ansiedad, que eso puede haber sido posible', dijo el coronel Oscar Naranjo, quien dirigía el servicio de inteligencia de la Policía en esa época.
La alianza entre el Cártel de Cali, Los Pepes y los organismos antinarcóticos de Colombia y Estados Unidos tuvo un precio muy alto en la lucha contra el narcotráfico. Mientras los jefes del cártel posaban como los adalides contra el narcoterrorismo, y gozaban de un relativa libertad de acción como resultado de esa alianza, sus ingresos por el tráfico de drogas aumentó escandalosamente. Cuando la guerra contra Escobar culminó, el nuevo enemigo de hoy era el aliado de ayer.Hasta aquí, algunos detalles más de la historia de Álvaro de Jesús Agudelo, el Limón, quizás el único aliado fiel entre tanto traidor, que cuidó de Pablo Escobar hasta el día de su muerte.